Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

Queridos Hijos, Oren Conmigo Para Que Todos Tengan Una Vida Nueva.

Paty Gallego Season 3 Episode 42

Nuestra Madre, en esta reflexión, nos invita a la oración con un propósito profundo: la renovación espiritual de todos sus hijos.

Shure MV7:

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Continuamos reflexionando en el mensaje del o de febrero, el donde nuestra madre. Con ternura con amor con preocupación maternal, nos vuelve a decir, queridos hijos, que este tiempo primaveral sea un estímulo para la conversión personal. O sea, nuestra madre quiere que pongamos a Dios en el primer lugar. Nuestra madre quiere que regresemos a Dios, que regresemos a sus mandamientos. Nuestra madre quiere que tengamos una vida nueva. Cerca de Dios que confiemos en él, que creamos en él, que nos ama, que somos sus hijos muy amados y que él quiere tener una relacion intima personal con cada uno de nosotros. Porque, repito, nuestra madre nos ha dicho en sus mensajes. Cada uno de ustedes es un mundo único del padre celestial o el padre celestial no está lejos. El padre celestial está. Con cada uno de nosotros en cada uno de nosotros y está para nosotros, no mas está ahi para ti. Está a ahí para mi. Pero muchas veces cuando nosotros estamos lejos de él, no podemos ver ni sentir su amor, su gracia, su cariño, su ternura, sus milagros. Él nos ama, así como somos. Hayamos hecho lo que hayamos hecho. Nada de eso nos puede separar de su amor. Nada nos ama sin medida. Nos ama incondicionalmente. Y como nos ha dicho nuestra madre, su amor es inconmensurable. O sea, no tiene medida, no podemos Meir. No podemos entender que tan grande es el amor de Dios. Por eso nuestra madre nos dice el 25 de marzo del queridos hijos. Este es un tiempo de gracia. Así como la naturaleza se renueva para una vida nueva también ustedes están llamados á la conversión decídase por Dios, si nuestra madre nos vuelve á decir que lo pongamos en el primer lugar que nos decidamos por él, él es nuestra vida. Él es el camino. Él es la verdad, es la vida, el camino a a nuestra felicidad, el camino de nuestra paz, el camino a nuestra alegría, el camino a a sentirnos seguros, protegidos. Recordemos, nuestra madre nos ha hecho que ella está aquí porque el altísimo le permite amarnos y guiarnos en este tiempo. No desaprovechemos este regalo del cielo que nuestra madre esté aquí con nosotros en este tiempo. Pero también nuestra madre nos dice el 25 de mayo del queridos hijos, oren conmigo para que todos ustedes tengan una vida nueva. O sea, debemos de orar con ella. De pedirle que nos ayude, que nos tome de la mano, que si queremos poner á Dios en el primer lugar, que si queremos decidirnos por Dios y tener una vida nueva en él cerca de él junto á él, poder respirar su espíritu, creer en él que nos ama, que nos está lejos de nosotros. Nuestra madre continua diciendo en sus corazones hijitos, saben lo que hay que cambiar. Regresen a Dios y a sus mandamientos para que el espíritu santo pueda cambiar sus vidas. Si nuestra madre nos está diciendo regresen a él porque él los ama porque él quiere lo mejor para ustedes porque su voluntad, la voluntad de Dios para ustedes es hermosa. Finalmente, nuestra madre nos dice que el espíritu santo pueda cambiar sus vidas. Nuestra madre nos está diciendo que la verdadera transformación no viene solo de nuestro esfuerzo, o sea solitos. No podemos, sino que es obra de la gracia. Os es obra del espíritu santo. Pero cuando abrimos nuestro corazón de verdad, cuando abrimos nuestro corazón y pedimos de rodillas, quiero cambiar, entonces el espíritu santo puede renovar. Puede actuar en nosotros y darnos la fuerza para vivir en santidad para poder cumplir los mandamientos para poder de verdad. Alejarnos de todo aquello que nos separa de Dios. Como nos dice nuestra madre en sus corazones hijitos, saben lo que hay que cambiar, o sea, cada uno de nosotros dentro de nosotros en lo profundo en el fondo de nuestro corazón, sabemos qué es lo que está mal. El espíritu santo nos puede ayudar, pero hay tenemos que tener una de verdad, una convicción, una necesidad de quiero cambiar. Quiero estar cerca de Dios. Quiero vivir en él. Quiero sentir su amor, quiero sentir su paz. Quiero sentir su ternura. No me quiero sentir solo quiero saber que tengo un padre que me ama y que se preocupa por mí, por mis hijos, por mi familia. Por toda la humanidad.