Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

Los Animo A Ofrecerme Sus Oraciones, Sus Sufrimientos, Y Lagrimas Por La Conversión De Los Corazones.

Paty Gallego Season 3 Episode 60

Nuestra Madre, en esta reflexión, nos invita a ofrecerle con amor nuestras oraciones, sufrimientos y lágrimas por la conversión de los pecadores. Cada oración, cada lágrima ofrecida con amor, puede ser luz para un alma que camina en la oscuridad. Nada se pierde cuando se entrega desde el corazón.

Shure MV7:

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Nuestra madre nos dio ayer 25 de marzo, un nuevo mensaje, el mensaje mensual. Recordemos que nuestra madre Por gracia de Dios por regalo de Dios por la misericordia de Dios. Está aquí con nosotros en la tierra y cada mes nos da un nuevo mensaje para vivirlo todo ese mes para saborearlo, para disfrutarlo, para para hacerlo nuestro y poder vivir cada palabra. Ella nos dice porque recordemos que cada palabra que ella nos dice tiene una gracia especial, una unción especial porque viene del cielo. Viene del padre celestial para cada uno de nosotros. Vamos entonces a abrir nuestro corazón y escuchar el mensaje del 25 de marzo del donde nuestra madre empieza por decirnos, queridos hijos en este tiempo de gracia. En el que están llamados á la conversión los anima, ofrecerme sus oraciones, sufrimientos y lágrimas por la conversión de los corazones que están lejos del corazón de mi hijo. Jesús, oren conmigo hijitos porque sin Dios, no tienen futuro ni vida eterna. Los amo. Sin ustedes, no los puedo ayudar. Por eso díganle sí a Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado aquí. Lo más maravilloso de este mensaje. Que que de verdad nos dicen. Algo fuerte sobre la oracion sobre nuestra oracion sobre el poder de la oracion nuestra madre nos dice oren conmigo. O sea, ahí está la fuerza con ella, orar con ella porque ella hace nuestra oración por más pequeña que sea, por más pobre que sea, la embellece la le da fuerza y la eleva. Al padre celestial unida a la de ella, nuestra madre nos conoce, nuestra madre cree en ti y cree en mí. Cree en el amor que podemos poner en lo que vivimos. Ella sabe que si lloramos. Ofrecemos todo con amor. Dios hará maravillas incluso si no las vemos. Algunas de las maravillas que Dios puede obrar. Inclusos si no las vemos, son la conversión de un alma que sea alejado de Dios. Quizás tú horas, si sufres por alguien que ni conoces y Dios toca su corazón en el momento más inesperado. Tal vez un pecador empedernido se confiesa. Tal vez alguien al borde del suicidio encuentra esperanza. Tal vez un corazón endurecido vuelve a amar a Dios y nunca lo sabrás a quien la tierra. Pero en el cielo, alguien te dará las gracias. Nuestra madre confía en el poder de nuestra oración. Cuando la virgen nos pide oración, sufrimiento y lágrimas nos lo pide porque confía con una certeza de más celestial en que tu oración y mi oración por más pequeña que sea, puede salvar un alma. Nuestro sufrimiento ofrecido con amor puede ser redentor, o sea, se transforma en gracias para otros es como si dijéramos, señor, no entiendo este dolor, pero te lo doy ú sao para salvar a alguien para tocar un alma, para abrir un corazón. Ese ofrecimiento hecho con fe y amor, aunque sea en medio del llanto o la oscuridad, se vuelve fecundo, poderoso y redentor. Y qué frutos puede traer este sufrimiento ofrecido? Pues la conversión. De alguien que está lejos, la conversión de los pecadores más endurecidos, la reconciliación de un matrimonio roto, la sanación interior de alguien herido, la liberación de una adicción, la paz en una familia dividida, la salvación de un alma en el lecho de muerte. Porque cuando ofrecemos nuestras oraciones, sufrimientos y lágrimas con amor, Dios obra maravillas. Muchas veces en silencio en lo invisible en lo eterno. Aunque no siempre las veamos con los ojos del cuerpo. El cielo se mueve porque Dios nunca deja sin fruto lo que se entrega por amor.