Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
Hijitos, Oren Especialmente Por Aquellos Que Todavía No Han Conocido El Amor De Dios Y No Buscan Al Dios Salvador
Nuestra Madre, en esta reflexión, nos recuerda que cada uno de nosotros tiene un lugar único en el plan de Dios. Tus pequeños sacrificios y tu vida pueden ser parte del camino de salvación que el Cielo está guiando a través de Medjugorje.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor, envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Vamos a continuar reflexionando en el mensaje de nuestra madre del veinticinco de marzo del dos mil veinticinco, donde nuestra madre nos pide que le ayudemos con nuestras oraciones, con nuestros sacrificios. Con nuestros ayunos, con nuestras lágrimas, con nuestros sufrimientos, para que todos aquellos que están lejos del corazón de su hijo regresen a él, regresen a la salvación, regresen al amor, porque estas almas, estos corazones anhelan a Dios, anhelan la paz, anhelan su amor, pero no saben cómo regresar. El mensaje del veinticinco de abril de dos mil veinticuatro. Nuestra madre nos dice, hijitos, sean oración y mis manos extendidas de amor para todos aquellos que están en tinieblas y buscan la luz de nuestro Dios. O sea, nuestra madre nos necesita, ella nos ha dicho, yo los necesito, yo los he escogido, ustedes son importantes para mí. Ahora nuestra madre nos está diciendo que Dios nos ha elegido en el mensaje del veinticinco de junio del dos mil siete. Nuestra madre nos dice, hijitos, no olviden que todos ustedes son importantes en este gran plan que Dios guía a través de Medjugorje. O sea, Dios te ha elegido a ti. Dios me ha elegido a mí para este tiempo. Somos importantes para Dios. Nuestra madre nos necesita. Nuestra madre nos pide que seamos sus manos extendidas. El 25 de noviembre del 2004, nuestra madre nos dice, queridos hijos, en este tiempo los invito a todos a orar por mis intenciones. hijitos, oren especialmente. Por los que todavía no han conocido el amor de Dios y no buscan al Dios salvador. Hijitos, sean ustedes mis manos extendidas y con su ejemplo acérquenlos a mi corazón y al corazón de mi hijo. Dios les recompensará con toda clase de gracias y bendiciones. Gracias. Por haber respondido a mi llamado. Y recordemos que cuando nuestra madre nos dice. Que todos nosotros somos importantes en este gran plan que Dios guía a través de Medjugorje, nos está diciendo que cada uno de nosotros tiene un lugar único en el corazón de Dios y en el plan que él tiene para salvar al mundo. De verdad somos importantes, tú y yo fuimos pensados por Dios para este tiempo, para esta generación. Cada uno de nosotros tiene un lugar rol, un papel concreto en el gran plan de Dios. O sea, tu vida tiene un propósito eterno. No estamos en el mundo por casualidad. Tú y yo tenemos una misión irrepetible, y esa misión forma parte del plan de Dios para salvar el mundo.¿Cómo podemos?¿Cuál es ese plan?¿Qué podemos hacer nosotros? O sea, la oración con el corazón, porque la oración, nuestra oración sostiene al mundo en pie. nuestra madre nos ha dicho muchas veces que con la oración y el ayuno se pueden detener las guerras. detener las guerras. O sea, no lo vemos, pero cuando rezamos de verdad, especialmente el rosario, Dios actúa, cambia corazones, protege familias, libera a los que están atrapados en el pecado. O sea, nuestras oraciones pueden salvar almas que ni conocemos. Cada vez que rezamos, estamos nosotros cooperando con nuestra madre para el que el bien venza al mal. Así estamos siendo nosotros, sus manos extendidas, sus apóstoles del amor, como ella nos dice en sus mensajes. La Virgen también nos pide ayuno los miércoles y viernes, si no podemos hacerlo a pan y agua, hagamos otro sacrificio, pero ella necesita lo que nosotros le podemos dar, y nos invita a ofrecer todo lo que nos cuesta, dolores, molestias, renuncias como actos de amor. Porque un sacrificio ofrecido con amor, aunque sea pequeño, cualquier renuncia, cualquier cosa que dejemos, son herramientas para ayudar a que otras almas se salven. Nuestra madre nos necesita y nuestra madre nos dice a cada uno de nosotros. No esperes a que otros cambien el mundo. Empieza tú. Empieza desde donde estás, con lo que tienes. Con tu oración, con tu ayuno, con tu renuncia. Con tus rosarios, con tu adoración al Santísimo. Con tu eucaristía. Hazlo, y yo tu madre estaré contigo paso a paso hasta que el plan de Dios se cumpla y el mundo entero regrese al corazón de mi hijo.