Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

Queridos Hijos, También Hoy Cuando Dios Me Permite LLevar En Mis Brazos Al Niño Jesús, Rey De La Paz.

Paty Gallego Season 4 Episode 8

En este mensaje, la Virgen nos invita a dejarnos transformar por el amor del Niño Jesús y a ser valientes defensores del amor de Dios. Defender ese amor no es imponer, sino dar testimonio con la vida, sin miedo ni vergüenza. Quien permite que el amor de Dios viva y crezca en su corazón recibe como don su paz, la paz verdadera que solo viene de Él.

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Hoy nos detenemos en un mensaje lleno de luz y ternura el mensaje del de diciembre del. Día en que el cielo se inclina una vez más sobre la tierra y la virgen mari nos presenta al niño Jesús rey de la paz. No es solo un recuerdo del nacimiento de Jesús. Es una invitación viva actual, á dejar que su amor nazca de nuevo en nosotros en este tiempo de gracia. Nuestra madre empieza por decirnos el 25 de diciembre del. Queridos hijos también hoy, cuando Dios me permite llevar en mis brazos al niño Jesús, rey de la paz, deseo llenarlos del ardor del amor y del la paz para que cada corazón sea semejante á su corazón en este tiempo de gracia. Sean valientes y decididos defensores del amor de su Dios para que él les conceda su paz en este tiempo de gracia. Gracias por haber respondido á mi llamado en este mensaje. La virgen no sólo nos habla, nos abrasa, nos muestra el niño Jesús en sus brazos y nos revele el deseo más profundo del corazón de Dios. Que nuestro corazón se parezca el corazón de su hijo, un corazón manso, un corazón humilde, un corazón que ama hasta el extremo. Por eso María nos pide algo grande, ser valientes y decididos defensores del amor de Dios, no porque Dios necesite ser defendido. Sino porque su amor está siendo olvidado, rechazado, confundido y muchas veces negado. Defender el amor de Dios es vivir desde la verdad de sabernos amados. Es no esconder que él ha estado con nosotros toda la vida que nos ha sostenido en cada prueba. Que nunca nos ha faltado nada esencial porque su presencia siempre nos ha acompañado. Somos defensores de su amor cuando nuestra vida habla de él, cuando nuestras palabras nacen de la gratitud, cuando nuestra manera de amar refleja algo del amor de Jesús, defendemos su amor cuando no tenemos miedo de decir que creemos. Cuando no nos avergüenza reconocer que dependemos de Dios. Cuando damos testimonio de que Jesús se entregó por nosotros y que su amor nos salvó, este llamado no es para unos pocos. Es para cada uno de nosotros en lo cotidiano, en lo sencillo en lo escondido y mariano se asegura que quien se decide á vivir así. Recibe un don inmenso, la paz, no la paz del mundo, sino la paz que nace de vivir en la voluntad de Dios. La paz que permanece aun en medio de la cruz. El espíritu santo es quien hace posible este camino. El nos guía, nos fortalece y nos transforma desde dentro. Y María, como madre, camina con nosotros, nos toma de la mano y nos conduce siempre al corazón de su hijo. Hoy, en este tiempo de gracia, la virgen nos invita á no tener miedo, á, amar, á, creer, á dar testimonio porque defender el amor de Dios es permitir que ese amor viva cree que se manifieste en nosotros. Y donde ese amor habita. Ahí reina. La paz verdadera.