Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
Cuando Conozcan Al Padre, Comprenderán Que Sólo Le Necesitan A Él.
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La Virgen nos enseña que la oración y el ayuno son mucho más que una práctica espiritual. Son el camino hacia nuestra purificación y hacia el conocimiento del Padre celestial. Cuanto más lo conocemos, más descubrimos su amor, su misericordia y su fidelidad, hasta comprender que en Él se encuentra todo lo que nuestro corazón ha estado buscando. 💙
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. A lo largo de estos días hemos estado reflexionando sobre la invitación que la Virgen María nos hizo en su mensaje del 25 de mayo del 2026, cuando nos llamó a vivir este tiempo como un tiempo de oración y ayuno. En el mensaje que meditaremos hoy, la Virgen nos revela algo aún más profundo. Nos muestra que la oración y el ayuno tienen una meta maravillosa: conducirnos al conocimiento y al amor del Padre Celestial. En el mensaje del 2 de junio del 2013, la Virgen nos dijo: "Queridos hijos, oren y ayunen, porque esa es la vía hacia vuestra purificación. Es el camino para conocer y comprender al Padre Celestial. Cuando conozcan al Padre, comprenderán que solo le necesitan a él". Qué palabras tan profundas. La Virgen nos revela aquí que la oración y el ayuno no son un fin en sí mismos. No oramos solamente por cumplir una práctica religiosa. No ayunamos solamente para hacer un sacrificio. La oración y el ayuno son un camino, pero también son una vía hacia nuestra purificación. ¿Y qué significa eso? Significa que poco a poco Dios va limpiando nuestro corazón de todo aquello que nos impide verlo, escucharlo y amarlo plenamente. Va purificando nuestros apegos, va purificando nuestros miedos, va purificando nuestro orgullo, va purificando nuestras heridas, va purificando nuestra necesidad de controlarlo todo, va purificando nuestras falsas seguridades y va purificando incluso la imagen equivocada que muchas veces tenemos de Dios. Por eso la Virgen continúa diciendo: "Es el camino para conocer y comprender al Padre Celestial". Fijémonos que no dice solamente conocer al Padre. Dice conocer y comprender al Padre. Porque una cosa es saber cosas acerca de Dios y otra muy distinta es comprender quién es realmente, comprender cuánto nos ama, comprender su misericordia, comprender su paciencia, comprender que no somos huérfanos, comprender que somos hijos. Y entonces entendemos por qué la Virgen termina diciendo: "Cuando conozcan al Padre, comprenderán que solo le necesitan a él". Porque mientras no conocemos verdaderamente al Padre, buscamos llenar el corazón con muchas otras cosas. Buscamos seguridades humanas, buscamos reconocimiento, buscamos controlar el futuro, buscamos apoyarnos únicamente en nuestras propias fuerzas. Pero cuando el alma descubre quién es el Padre, ocurre algo maravilloso. No es que deje de valorar las demás cosas, es que descubre cuál es su verdadero tesoro. La Virgen no nos invita a la oración y al ayuno porque necesite nuestros sacrificios. Nos invita porque quiere conducirnos a algo infinitamente más grande: a conocer al Padre. Y es como si en este mensaje quisiera decirnos: cuando lo conozcan, cuando entren en una relación profunda con él, cuando descubran su amor, comprenderán que aquello que han estado buscando durante toda su vida siempre estuvo en él". Porque el gran deseo de la Virgen no es simplemente que recemos más o hagamos más sacrificios. Su deseo es que lleguemos a conocer al Padre y descubramos cuánto nos ama. Por eso la oración y el ayuno son mucho más que una práctica espiritual. Son un camino de transformación, un camino de purificación, un camino que nos conduce al corazón mismo del Padre