Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
Yo Deseo Acercarlos De Nuevo A Mi Corazón Inmaculado.
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En esta reflexión contemplamos el deseo de Nuestra Madre de acercarnos a su Corazón Inmaculado, donde ella misma nos promete que encontraremos refugio, paz, consuelo y descanso. Descubrimos que ese refugio nace del amor de una Madre que nunca deja de cuidar de sus hijos y que siempre nos conduce hacia Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la Tierra. Hoy continuamos desmenuzando poco a poco el mensaje que nuestra Madre nos dio con ocasión del cuarenta y cinco aniversario de las apariciones. Antes de comenzar nuestra reflexión, volvamos a escuchar las palabras que ella nos regaló el 25 de junio del 2026. Queridos hijos, alégrense conmigo porque el Altísimo me permite estar con ustedes para guiarlos hacia él, que es el camino, la verdad y la vida. Alégrense, hijitos, y permanezcan gozosos aun en las dificultades y tendrán fuerza, porque serán conscientes de que son pasajeros y sabrán ofrecerlo todo a Dios. Por eso, no olviden, yo soy su Madre y los amo. Gracias por haber respondido a mi llamado. Ayer nos detuvimos en esta frase tan llena de amor: "No olviden, yo soy su Madre y los amo". Qué palabras tan sencillas y al mismo tiempo qué inmensidad encierran. Nuestra Madre no solo nos dice quién es, también nos recuerda cuánto nos ama y nos pide que no lo olvidemos. Como si quisiera decirnos: "No permitan que la rutina, las preocupaciones o el ruido del mundo les hagan olvidar este inmenso regalo". El inmenso regalo de tener una Madre, una Madre que nos ama profundamente, una Madre que el Padre Celestial, en su infinito amor, nos ha permitido tener tan cerca en este tiempo de gracia para conducirnos siempre hacia su Hijo, que es el camino, la verdad y la vida. Entonces surge una pregunta muy hermosa: cómo nos manifiesta nuestra Madre ese inmenso amor que nos tiene? No hace falta que nosotros imaginemos la respuesta. Es ella misma quien a lo largo de sus mensajes ha ido abriéndonos su corazón. Y hoy quisiera que escucháramos una de las respuestas más hermosas que ella misma nos da. En el mensaje del 25 de junio del 2023, nuestra madre nos dice: "El Altísimo me permite estar en medio de ustedes para orar por ustedes, para ser su madre y su refugio". Hoy quisiera que nos detuviéramos solamente en esa última palabra: refugio. Qué hermosa palabra. Todos en algún momento de nuestra vida hemos necesitado un refugio, un lugar donde correr cuando el corazón tiene miedo, cuando estamos angustiados, cuando nos sentimos solos, cuando las preocupaciones parecen demasiado grandes, cuando ya no sabemos qué hacer. Y nuestra madre nos dice que el Altísimo le permite estar en medio de nosotros precisamente para ser ese refugio. Pero ella misma nos dice dónde quiere que encontremos ese refugio. En el mensaje del 25 de enero del 2012 nos dice: "Yo deseo acercarlos de nuevo a mi corazón inmaculado, donde encontrarán refugio y paz". Qué regalo tan grande. Su corazón inmaculado es ese refugio que ella nos ofrece. Y dos años más tarde, en el mensaje del 2 de marzo del 2014, vuelve a abrirnos su corazón diciéndonos: "Vengo a ustedes como madre y deseo que en mí, como madre, encuentren refugio, consuelo y paz". Es el deseo de una madre, el deseo de acercarnos a su Corazón Inmaculado, porque sabe que ahí encontraremos refugio cuando tengamos miedo, paz cuando el corazón esté inquieto, consuelo cuando estemos heridos y descanso cuando el peso de la vida nos canse. Ese es el refugio que una madre quiere ofrecerle a sus hijos. Y desde ese refugio, ella siempre nos conduce hacia su Hijo, que es la fuente de toda paz. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros